Desde que entraste a mi vida nunca te fui explicita para decirte las cosas. A veces no me pinta decirte nada, y otras veces quiero decir todo junto. Y aunque sepas que nunca me guardo nada con vos, siempre está la falta de decirte algo.
Los dos sabemos como empezó, pero claro está darse cuenta que esta historia nunca tuvo punto de partida y que fue de un día para el otro, que terminaron siendo semanas y después meses, como pasó todo. Por éso nunca supe con seguridad como entraste por la puerta sin llamar, y como fue que no me molesto tu presencia dentro de mi vida sin permiso.
Siempre causaste en mi ese efecto distinto. Ése de querer conocer el mundo de otra manera, de tener ganas de vivir como nadie. Desde aquel primer día, vi en vos lo que un niño de 3 años ve con el mundo, ese impulso a querer explorar lo desconocido, de necesitar saber de que se trata lo que tu mirada invitaba. Como si fueras todo un mundo nuevo para mi, el que tiene miles de cosas nuevas cada día, el que me da un hogar dentro de él para que jamás me sienta perdida. Que siempre me dejo caer las veces necesarias y me dio una mano TODO EL TIEMPO. Y que lo seguís siendo. Amé esa sensación desde ese día, hasta ahora y siempre. Siempre.
Sabes que siempre fui de necesitar estar completa. Y hablar, estar, pensar con vos siempre me dio "éso" para no sentir esa necesidad. Pero siempre faltaba algo.
Yo sé que era de vos lo que necesitaba, que eras vos quien me tenia que completar, y que podías darme aun más de lo que tu límite decía. Pero siempre fuimos lo que somos, aunque nos hallamos dejado llevar de vez en cuando. Soñar juntos siempre fue lo nuestro. No dejemos que termine, hay que seguir. De éso se trata no? una vez me dijiste, no te debes acordar. Nunca fuiste de recordar ese tipo de cosas, yo sólo las aprendo. Me encanta escuchar de tu boca palabras que me enseñan tanto, gracias. Me hubiera dado gusto dejarme llevar más de lo que me dejaba llevar (valga la redundancia), pero siempre estuvo primero el miedo a perderte, y tus sentimientos, por su puesto.
Corazón, es tan fácil quererte. Con o sin razón no me animo a perderte.
Recordar desde ese febrero hasta hoy en día, me llena. Sísí, me llena. (Aunque no tanto para dejar atrás esa necesidad de estar completa. Eso sí, te cuento, ya la tengo asegurada. Pero está bien. Igual espero que algun día seas vos el que complete mi vida). Sé que dejamos atrás muchisimos momentos y que siempre tengo ganas de escaparme un poquito de la realidad y estar con vos cuando me pinta escucharte decir tus pavadas. Sólo para estar con vos. Sólo eso. Aunque te vea bastante seguido, no me quejo, PERO TAN CERCA Y TAN LEJOS A LA VEZ. Mm, no me llevo con esos desencuentros de sentimientos, aunque sea común en mi sentirlos.
Quiero gritarte lo que siento, porqué me di cuenta que todavía ronda en mi el efecto que tus ojos me provocan. Me percato por no buscarlo mucho. Eso no quiere decir que no quiera que lo despiertes otra vez, por favor.
Fuiste mi fuerza cuando estaba débil. Fuiste mi voz cuando no podía hablar. Fuiste mis ojos cuando no podía ver. Tú decías que lo mejor estaba en mí. Me ayudaste a avanzar cuando no podía llegar. Me diste fe, pues tú creías en todo lo que yo era. Porque tú me amaste.
1 comentario:
Es hermoso lo que escribiste.
Yo también esto de acuerdo en sacarme las dudas, sino, a mi que tan poco me cuesta, ya estaría super ilusionada en base a algo que no existe. Y eso no esta bueno..
Un besito
:)
Publicar un comentario