17 de octubre de 2009

y tengo miedo a equivocarme, a sufrir, ser lastimado

Darse cuenta de las cosas. Me puse a reflexionar con la pared y me puse a pensar en mis temores. Esos obstáculos que impiden las metas.
Miedo a perder, único que domina en mi cabeza.
Caer, fracasar, no seguir, cambios, que se te vallan de las manos tus recursos para ser feliz. A nadie le cae bien. Algunos les da igual, a otros no. Para mi no para de maquinar esa idea, aunque sea común en mi pasar por casos similares. Perder algo/alguien es lo que más odio da.
Sentir que lo que sostenes con todas tus fuerzas se te escapa de las manos como el agua. Creer que estás dando todo cuando no das nada. Pensar que lo que un día estuvo con vos, ya no está, ni estará más. Soñar con la nostalgia. Tirarte por el pasto a mirar como el peso del universo cae sobre vos. Gritar al infinito prometiendo que no va a pasar otra vez. Y todo porque perdiste, o estás perdiendo una de las pocas cosas que realmente valoras de tu vida.
Exagerado no?, a veces exagero mi humor, pero es así.
Cambios en la vida los hay siempre. Cambios en el cuerpo, en la familia, personalidades, amigos, cosas materiales, etc... El tiempo pasa, eso es seguro. No se detiene por nadie. La vida lo sigue, y depende de vos seguirlo también.
Hay veces en que me siento insegura y por más confusión que tenga no me cabe cambiar aspectos en lo que sea. No me pinta volver a acomodarme, no me pinta perder lo que tengo ahora (y volvemos a la idea de perder). Cuando caen los cambios, muchas cosas se van y no siempre vuelven como estaban o simplemente no vuelven más; y otras nuevas aparecen. Éstas nuevas varias veces son desconocidas. Y remonta vuelo ahora el miedo a lo desconocido (a base de los cambios). Es difícil enfrentar algo estando ciego a su forma y muy consiente de su presencia. Mucho más en mi caso que no hay momento que no halla "ensayado", de alguna manera decirlo, porque siempre pienso que podría pasar con tal y tal cosa y que si pasa ésto voy a actuar de aquella manera, etc...
Vale también decir que lo desconocido a veces tienta, tienta mucho. Y dan ganas de saber siempre de que se trata. Y sobre todo cuando hay casos de espontaneidad, siempre a favor, aunque de todas manera generalmente éstos sean desconocidos también.
En fin... los cambios, lo desconocido, la sensación de perder es siempre por lo mismo. Hay que saber llevar a cuesta los miedos, no importa lo que pesen. Vale el esfuerzo, vale mucho. Enseña como rematar las trabas y las desiluciones.
La desilución y el miedo siempre se nos ríen en la cara.
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